Cuando hablamos de perder peso, los médicos recomendamos adoptar una serie de hábitos saludables relacionados con la alimentación y la actividad física, por lo que solemos dar consejos como éstos:
Consumir más alimentos frescos, frutas, verduras, hortalizas, carne y pescado, legumbres y menos alimentos procesados.
Cocinar de manera más saludable, al vapor, plancha, papillote o al horno. Evitar los alimentos precocinados y el “picar cualquier cosa”.
Beber más agua y reducir el consumo de refrescos y alcohol.
Realizar ejercicio físico de 4 a 5 veces por semana, como 1 hora de caminata, ó 15-30 minutos de ejercicio más intenso. También ayuda utilizar menos el coche, y subir escaleras en lugar de usar el ascensor.
Y además nos encontramos todavía mejor si conseguimos reducir el estrés, mejoramos la calidad de sueño y dejamos de fumar.
Para la mayoría de las personas, seguir estos consejos puede ser suficiente para mantenerse en un peso adecuado, pero hay otras, que necesitan hacer dieta muchas veces durante su vida, que lo han probado todo…y que poco tiempo después de abandonar la dieta, recuperan todo el peso perdido, incluso más, y en la mayoría de los casos no hablamos de perder 4 ó 5 kilos, sino muchos más.
¿Por qué ocurre esto? Básicamente porque se hace dieta durante un tiempo, pero no hay un cambio de estilo de vida, no se mantienen los hábitos saludables a largo plazo, se pierde peso, pero al llegar a nuestro objetivo volvemos a comer como hacíamos antes de la dieta, y así es muy difícil no recuperar el peso perdido.
En estos casos proponemos el Método PNK como tratamiento para la pérdida y mantenimiento de peso a largo plazo por varias razones:
1- Es un tratamiento médico en el que participa un equipo multidisciplinar, el médico que realiza la valoración clínica del paciente y lleva el seguimiento, con el que colaboran un equipo de nutricionistas, técnicos de la actividad física y de apoyo psicológico.
2- Produce una pérdida de peso eficaz, perder peso es posible, pero ¿y perder grasa? En todas las dietas se pierde peso a expensas de perder agua, grasa y masa muscular. Con el Método PNK se pierde lo que realmente importa, la grasa, y el músculo se mantiene. Lo importante es “la calidad de la pérdida”.
3- Es una pérdida de peso más rápida que con otras dietas, lo cual es bueno sólo si lo que se pierde es tejido graso, y se mantiene la masa muscular. Además mejora la motivación del paciente cuando necesita perder mucho peso.
4- Ayuda a no recuperar el peso perdido: La clave del éxito es la reeducación del paciente, implementar un nuevo estilo de vida, hábitos dietéticos y de ejercicio y mantenerlos en el tiempo.
5- Mejora la inflamación crónica que acompaña a la obesidad: Estudios científicos demuestran que la obesidad lleva asociada una inflamación crónica que afecta a nuestro organismo aumentando la posibilidad de padecer enfermedades como la diabetes, disminuyendo la capacidad de sentirnos saciados… situaciones que a la larga aumentan más el acúmulo de tejido graso. Con este método sobre todo se va a perseguir mejorar la salud del paciente.
Así pues, el Método PNK, no se puede considerar como una dieta más, sino como un tratamiento médico integral para combatir una de las enfermedades más frecuentes y que más problemas de salud ocasiona: La obesidad.
Como siempre, disponen en la Clínica de la Dra. Nuria Ferri información detallada sobre este tratamiento, o cualquier otro sin ningún compromiso.

