Cavitación

El equipo de ultrasonidos emite ondas de 36-40 KHz, penetrando en el tejido graso subcutáneo y generando microburbujas que implosionan, rompiendo las membranas de los adipocitos y liberando su grasa. Esta se convierte en líquido y se elimina naturalmente a través de la orina y el sistema linfático.

Para potenciar el efecto, se recomienda beber más agua, hacer ejercicio después del tratamiento y complementar con drenaje linfático, como la Presoterapia. Sus beneficios incluyen reducción de grasa localizada, mejora de la celulitis, reafirmación de la piel y un tratamiento no invasivo. No es apto para embarazadas ni personas con problemas hepáticos, renales o circulatorios.

Este tratamiento es ideal para quienes buscan reducir grasa localizada sin cirugía, especialmente en zonas como abdomen, muslos y glúteos. Al mejorar la circulación y estimular la producción de colágeno, también ayuda a combatir la celulitis y reafirmar la piel. Sin embargo, para obtener mejores resultados, es fundamental mantener una alimentación equilibrada y un estilo de vida activo.